8 de junio de 2018.-  La Asociación del Deporte Español (ADESP), como interlocutor de todos agentes del deporte, ha presentado este jueves en MARCA las conclusiones de un estudio independiente desarrollado por la prestigiosa consultora Deloitte en el que se realiza una radiografía del estado actual del deporte español: olímpico, no olímpico y adaptado con el objetivo de promover un cambio estructural para la modernización del deporte español.

El nuevo ministro de Cultura y Deportes, Màxim Huerta, ya tiene una copia. Consulta aquí el informe completo elaborado por Deloitte

 Para ello se ha comparado el modelo nacional con el de los principales países con mejor trayectoria en rendimiento deportivo en las últimas décadas y que tienen similitudes con España: Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, Dinamarca, Bélgica, Nueva Zelanda, Australia y Canadá.

Y las conclusiones son demoledoras. En primer lugar, España no cuenta con un plan estratégico deportivo como país. José Hidalgo, presidente de ADESP, explicó en MARCA que “siempre se ha hablado del modelo español, pero nadie sabía definirlo. Hemos hecho una foto del deporte y el problema no es coyuntural, sino estructural. Por eso, creo que estamos ante un momento histórico al menos tan importante como Barcelona’92”.

El informe tira por tierra la idea generalizada de que en España, a pesar de que los recursos han descendido, deportivamente vivimos una edad dorada. Al analizar el modelo deportivo nacional, concretamente el apartado del rendimiento deportivo que tiene en cuenta el medallero y la participación española en Mundiales y Juegos Olímpicos y Paralímpicos, hay un significativo descenso en todos los apartados, salvo en el aumento de la participación española en los Juegos Olímpicos de Invierno entre 2000 y 2018.

En el estudio, realizado por más de 100 personas durante tres meses, se han tenido en cuenta cinco dimensiones: rendimiento deportivo, estructura financiera, gestión organizativa, ayudas e integración social y desarrollo deportivo. El centro del estudio es el deportista, durante toda su carrera, desde la base hasta su retirada. Por eso, otra de las conclusiones de esta radiografía es que el deporte necesita protección. “El valor del deporte lo tienen las federaciones, es nuestro patrimonio. Pero el deporte también necesita protección, igual que se ha protegido la cultura”.

Otro punto destacado es la financiación y la transparencia. En el primer punto, España se encuentra muy por debajo de la media: se necesitarían 120 millones para alcanzar esa media, es decir, triplicar la inversión actual. “Estos datos hablan por sí solos con mucha contundencia de que no estamos en el camino”, explica Hidalgo.

Según el estudio sería necesario elaborar un Plan Estrátegico deportivo con estos tres ejes fundamentales:

  • Es necesario un Plan General del Deporte, una estrategia de país que marque, de forma global, prioridades, objetivos, acciones, modelos de trabajo y estrategias en materia deportiva. Recuerdan que ni ha existido ni está en previsión de que lo haga.

  •  Un plan estratégico que permita a las Federaciones trabajar y planificar a medio/largo plazo y dejen de vivir en el día a día. Las Federaciones se quejan de que le han dicho hace poco más de un mes las cuantías concretas para trabajar este año con la mitad de la temporada ya en marcha.
  •  Piden un plan estable para que los deportistas españoles y sus técnicos puedan trabajar y desarrollar su talento bajo un modelo estable y con planificaciones al menos a cuatro años, que les permitan encarar su futuro y su participación en los grandes eventos con la seguridad de poder explotar todo su potencial.

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