29 septiembre de 2019.- El segoviano David Llorente ha logrado la medalla de plata y el vasco Joan Crespo el bronce en K1 en el Campeonato del Mundo de Piragüismo en la modalidad de eslalon, en el que España ha conseguido por primera vez en la historia clasificar a todas las embarcaciones posibles para JJOO al hacerlo en K1 y C1, ambas en hombres y mujeres.

La selección española, con las dos preseas alcanzadas esta mañana, eleva a seis el número de podios en los Mundial 2019, tras la plata obtenida ayer por el vasco Ander Elosegi en C1 y tres medallas por equipos: una de oro en K1 con David Llorente, Samuel Hernanz y Joan Crespo, y dos de plata en C1 con Núria Vilarrubla, Klara Olazabal y Ainhoa Lameiro en mujeres y Ander Elosegi, Miquel Travé y Luis Fernández en hombres.

El segoviano David Llorente, con un gran apoyo de público, con familiares y amigos en las gradas, logró hacer su bajada con una marca de 85.96, es decir, 1.70 segundos por detrás del vencedor. De hecho, Llorente fue el más rápido de la final, pero una penalización le hizo sumar dos segundos a su tiempo y se escapó ese oro.

Llorente comentó que había querido “arriesgar al final, porque quería luchar por conseguir esa victoria y dedicársela a toda la gente que ha estado apoyando y haciendo de la jornada un día inolvidable». Sobre la medalla de plata, Llorente aseguró «estar asimilando» lo que ha conseguido en estos Mundiales al «empezar con un oro en equipo y terminar con la plata en individual». El resultado final no se supo hasta que Prskavec cruzó la meta, siendo el mejor en semifinales y repitiendo la gesta en la final.

«Me quedo con la emoción del momento, ha sido increíble bajar de los primeros y ser el líder hasta la bajada del último rival», a la vez que ha bromeado añadiendo que «esta plata ya no me la quita». Compartir el podio con Joan Crespo, para David Llorente, es «un orgullo» porque «hace 6 años miraba a Samuel Hernanz y a Joan Crespo con los ojos abiertos, prácticamente acababa de empezar, y los admiro mucho, como a Maialen Chourraut y a Ander Elosegi».

Sobre la participación olímpica conseguida para España y que aún no tiene dueño, Llorente considera que «he trabajado muchísimo y creo que me la merezco, pero habrá que ver si finalmente lo consigo».

Joan Crespo, palista vasco de la RFEP residente en la Seu d’Urgell, comentó que se había «encontrado muy bien desde el primer día y a pesar de los fallos que he cometido el tiempo ha sido muy bueno, tanto que me ha valido el bronce. El pique sano con David por la plaza olímpica nos ha llevado a los dos a dar lo mejor y ahí estamos en el podio. Él ha hecho una gran bajada con una plata merecidísima. Personalmente me quedo con mi mejor resultado en unos mundiales y además en casa, con un ambiente espectacular».

Olazabal y Vilarrubla, entre las 10 mejores

España fue el único país con dos participaciones en la final individual de canoa femenina, reflejo del duro trabajo de las palistas nacionales. Núria Vilarrubla y Klara Olazabal se plantaron en la final para una lucha entre las diez mejores del campeonato, después de conseguir el pasado miércoles la plata en la competición por equipos de la misma modalidad.

Superada la última criba, que contó con 30 canoas peleando por el pase a la final, llegó la final de WC1 para poner a las 10 mejores palistas de estos Mundiales frente a frente. España, gracias a Olazabal y Vilarrubla, fue el único país que contó con más de una participante en la gran final. La palista del Santiagotarrak se clasificó en 9ª posición completando el circuito en 108.56. La urgelense Vilarrubla, con un público absolutamente entregado, fue la mejor de la manga clasificatoria gracias a una marca de 104.38 segundos, lo cual le permitió salir en última posición en la finalísima.

Una vez en la final, Klara Olazabal consiguió una meritoria 5ª posición gracias a su tiempo de 107.23 segundos. «Estoy muy contenta por mi papel. La presión era muy alta y mucha gente me ha empujado para hacer una buena semifinal. Contenta con mi actitud y mi navegación en casa», reflexionó Olazabal.

Su compañera en el equipo RFEP, Núria Vilarrubla, empezó segura y mejorando el tiempo de la ronda previa pero acabó lejos del podio por «un error en el puente que significó volcar y eso implica perder mucho tiempo». Aún así, la catalana siguió luchando por hacerlo lo mejor posible y resultó la 7ª mejor pese a todo, con una marca de 108.70 segundos.

La ganadora femenina, la alemana Andrea Herzog, marcó un tiempo de 100.52 tras una bajada limpia en la que no cometió ningún error. Ya con el oro colgado explicaba que en las semifinales, dónde sí toco dos puertas con una penalización de 4 segundos, se había ido a la 4ª plaza por lo que tenía claro que para estar en el podio no podía fallar de nuevo en la final.

La plata mundialista fue para la laureada australiana Jessica Fox debido a que un toque en una puerta y la consiguiente penalización de dos segundos la llevó a marcar 101.46. La austriaca Nadine Weratschnig, con 106.45 y dos penalizaciones ha conseguido el bronce.

Gracias a sus actuaciones en estos Mundiales, España logra una plaza para estar en los próximos Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Las dos finalistas están preseleccionadas y una de ellas tendrá el máximo honor de competir en el país nipón. Esta será la primera vez que la canoa femenina será deporte olímpico, por lo que será una cita con la historia para una de las dos. «Ha sido un año intenso y estoy contenta por la plaza española en los próximos JJOO y por mi preselección olímpica, por supuesto», ha declarado una prudente Olazabal. Por su parte, Vilarrubla cree que será «un camino largo» pero se ve «capacitada para intentar obtener esa participación en Tokio». Tendrán que seguir entregándose a fondo para que la RFEP le asigne el sueño olímpico a una de ellas.

La clausura de los Mundiales ICF 2019 de Canoe Slalom y Descenso llegó con las semifinales y la final de canoa doble mixta. En ambas rondas, los checos fueron líderes, aunque las parejas ganadoras fueron distintas. En la final, el dúo formado por Tereza Fiserova y Jakub Jane se llevó la medalla de oro con una marca de 113.74 segundos.

Compitieron tres parejas españolas, y las tres lograron pasar la semifinal. Carla Carrillo y Adrià Martín superaron la criba con una 7ª posición en 125.75 segundos. Un puesto por debajo, Núria Vilarrubla y Samuel Hernanz tuvieron una accidentada bajada por la rotura de la pala del segundo, pero aún así lograron un tiempo de 132.29 segundos. Finalmente, Ainhoa Lameiro y Pau Echaniz cerraron la lista de finalistas con sus 179.17″ en el 10º lugar.

En la final, dos canoas españolas se intercambiaron papeles y se apreció muchísima igualdad entre ellas. Vilarrubla y Hernanz, ya con una nueva pala, lograron el 7º puesto gracias a completar la bajada en 122.30 segundos, mientras que el tándem Lameiro-Echaniz recorrió el circuito en 122.44 (+0.14 respecto a Vilarrubla y Hernanz) y acabaron siendo los octavos clasificados. Carla Carrillo y Adrià Martín cerraron la clasificación con un tiempo total de 129.74 segundos.

Fuente: Real Federación Española de Piragüismo.

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